[Francia] La policía asesina a Aboubakar, de 22 años en Nantes. Indignación y rabia

Recibido por correo electrónico. Varias noches de disturbios y multitud de acciones solidarias con motivo de otro asesinato policial en Francia.

 

El martes 3 de julio un control policial de CRS (antidisturbios de la Policía Nacional) asesinó a Aboubakar, un joven francés racializado que vivía en el barrio de Breil, en Nantes.

Durante un control policial con criterio racial (actuación típica de la policía francesa en barrios de mayoría poblacional no blanca) el joven fue asesinado de un tiro en el cuello por la policia. El pretexto y la versión oficial hablan de que Aboubakar, que circulaba con su coche alrededor de las ocho de la tarde, fue detenido en un control. Durante este, según fuentes policiales, el asesinado ha reculado su coche “poniendo potencialmente en peligro a un agente policial”, lo cual ha motivado la intervención.

No obstante, testigos presenciales citados por los medios de información convencionales hablan de “control policial extendido en el tiempo más allá de lo necesario”, de que en el momento del disparo el coche del asesinado se encontraba, después de haber hecho la maniobra de marcha atrás, estampado y bloqueado contra un muro, lo cual impedía al asesinado hacer ningún movimiento; e incluso de “muerte gratuita”1.

Conforme la noticia se extendieron por el barrio en el que Aboubakar habitaba, la rabia e indignación han desembocado en disturbios, quema de las dependencias municipales del barrio, oficinas de desempleo y ataques con cócteles molotov y piedras a la policia, que no ha perdido tiempo tras el asesinato en desplegarse y tomar por asalto el barrio nantés. Los disturbios se mantuvieron durante toda la noche tanto en Breil como en otros barrios populares de la ciudad de Nantes (Malakoff y Dervallières).

Ya por la mañana, las autoridades (alcadesa, responsable de la Prefectura en materia de seguridad…) denominaron el suceso como “accidente desafortunado” que será investigado sin demora; tras lo cual ha pasado a centrarse en calmar los ánimos de la población del barrio en el que vivía el joven asesinado.

Este asesinato trae a la memoria otro “accidente desafortunado”: la muerte en “extrañas circunstancias” de Mame Mbaye el pasado marzo en el barrio de Lavapies en Madrid. En este caso, también se habló de “actuación ejemplar de la policía”; de la misma forma, tras las muestras de rabia en forma de disturbios la noche posteior, también las autoridades competentes hicieron un llamado a la calma, en este caso con personas detenidas de por medio.

Es importante, por lo tanto, no perder el foco sobre la cuestión: más allá del emplazamiento geográfico puntual, hay líneas comunes en todas estas intervenciones, en una concatenación de “accidentes desafortunados” que atraviesan las sociedades desarrolladas en Europa.

El perfil racial se convierte en una peligrosidad potencional que, irremediablemente, acaba con estas personas asesinadas, malheridas, por quienes detentan el monopolio de la violencia y se ven con la legitimidad de acabar con la vida de personas que, en caso de tener distinto color de piel y/o una posición social más favorecida, habrían sido simplemente identificadas o quizás ni siquiera eso.

En momentos en los cuales se agita histéricamente la bandera del racismo con intereses electoralistas, de control y de dominio, hay que hablar claro: las policias europeas actuan de forma racista no por la maldad de un agente o agentes en particular, sino como continuación de un régimen autoritario y de dominación, que en este caso tiene su expresión en el racismo policial.

Las personas de raza no caucásica, y/o de extracción social oprimida por el capitalismo (no olvidemos, el dinero permite obviar el color de tu piel) son un objetivo más de un sistema político, el capitalismo democrático occidental (da igual en este caso el color o signo del gobierno de turno) que por un lado depreda sus geografías limitrofes (guerras, postcolonialismo, dominación económica) y por el otro hostiga a la población en sus ciudades con el objetivo de perpetuarse.

Solidaridad entre oprimidas por el estado y el capital.

Nota: Se han producido disturbios en el barrio de Aboubakar en repulsa a su asesinato: